Resiliencia

Resiliencia

¿Cómo afrontamos las personas situaciones complicadas en la vida? ¿Qué es lo permite a alguien adaptarse tras una situación estresante, difícil o traumática? ¿Cómo superamos la pérdida de un trabajo, un cambio brusco en nuestra vida, la pérdida de un ser querido o el anuncio de una enfermedad grave? La cualidad que hace que nos adaptemos se llama “resiliencia”.
No, no es exactamente lo mismo que resistencia y que no te confunda la sonoridad, no vamos a hablar de ninguna residencia. Hoy vamos a hablar del concepto de “resiliencia”, una palabra que quizá no hayas oído antes, o quizá sí, pues empieza a estar de moda. Es una palabra del mundo de la psicología académica que parece que viene para quedarse en el vocabulario de la psicología popular como ya lo hicieron antes palabras como “estrés” o “empatía”, conceptos hoy conocidos por todos en cualquier ámbito.

Y te preguntarás ¿Qué es la resiliencia? ¿Qué significa? ¿Que se entiende por resiliencia en psicología?¿ Cual es su definición?  ¿Por qué es buena la resiliencia?  ¿De donde viene?  Todo esto te lo vamos a resolver en este post 😉

¿De donde viene la palabra “Resiliencia”?

Resiliencia es una palabra relativamente reciente en el idioma castellano, que aún siendo de origen latino fue tomada a partir del vocablo inglés resilience. El término en latín del que deriva, resilīre, hacía referencia a “volver atrás, volver de un salto, resaltar, rebotar”.

 

Significado de Resiliencia en Psicología

Originalmente el término proviene del campo de la ingeniería, donde la resiliencia se refiere a la capacidad de un material de recuperar su forma después de sufrir una deformación por un agente externo. Es decir, “rebota” a su forma original tras el cambio sufrido. Por ejemplo un arco que se dobla para lanzar una flecha, los juncos que se doblan bajo la fuerza del viento sin partirse ni deformarse, o una esponja que vuelve a su estado original tras apretarla o estrujarla.
Por analogía, este término fue adoptado en la Psicología para referirse a la cualidad de las personas que a pesar de sufrir situaciones estresantes o difíciles no son afectadas psicológicamente por ellas. Es la capacidad de afrontar la adversidad, superar algo y salir fortalecido y mejor que antes.

 

Resiliencia desde la Psicología Positiva

La resiliencia actualmente se aborda sobre todo desde la psicología positiva, que se centra en las capacidades, fortalezas, valores y atributos positivos de los seres humanos, y no en sus debilidades y patologías, como lo ha venido haciendo la psicología tradicional. Pero antes del surgimiento de la psicología positiva, ha sido el médico psiquiatra y psicoanalista francés Boris Cyrulnik el artífice del comienzo de la gran divulgación de este concepto, basándose en los escritos del psicoanalista británico John Bowlby (1907-1990).

Patrón de Apego

Bowlby afirmaba que la capacidad de resiliencia frente a eventos estresantes que ocurren en el niño está basada en el patrón de apego desarrollado durante el primer año de vida con el cuidador, generalmente la madre. La teoría del apego, por la que es célebre Bowlby, tiene actualidad hasta hoy y se considera uno de los más revolucionarios conceptos de los últimos 60 años acerca del desarrollo de los niños.
El amor brindado al niño ya incluso desde antes de nacer y durante los primeros años de vida, la protección contra los efectos del estrés o contra el maltrato psicológico y físico, y también, muy importante, la estimulación temprana, son factores clave al inicio de la vida. Para un buen desarrollo los padres también deben ayudar a sus hijos e hijas a fortalecer su autoestima y a establecer diferentes vínculos (ser resiliente también depende de los otros), sin olvidar lo importante que es que los adultos cuiden su estrés, su ansiedad y su descanso, porque es el primer modelo que imitan.
Eso quiere decir que de partida unas personas pueden tener más desarrollada o más a mano, más accesible, la cualidad de ser resilientes. Pero no nos confundamos, que una experiencia temprana favorecedora la fomente no quita que en realidad todos la podamos aprender. La resiliencia es inherente al ser humano.

 

¿Qué es ser una persona resiliente?

Ser una persona resiliente es conseguir afrontar las situaciones difíciles de una manera óptima que nos permita superarlas y además salir fortalecidos de ello.
Por ello, es una persona, entre otras, con estas cualidades:

  • Sentido. Saber darle nuestro sentido a la vida, enfocar que lo que hacemos es por algo mayor nos ayudará tanto a a saber llevar mejor, como a valorar, las cosas que la vida nos da. Este concepto se plasma muy bien en Japón, donde de acuerdo con la cultura japonesa, todo el mundo tiene un ikigai, que significa “la razón de vivir” o “la razón de ser”. Encontrarlo requiere de una búsqueda en uno mismo, profunda y a menudo prolongada. Si nos falta sentido o búsqueda de él, nos será entonces más difícil ser resilientes. Parafraseando a Séneca, se puede decir que ningún viento es favorable para quien no sabe a qué puerto va. Busca tu puerto, tu meta más allá, tu sentido.
ikigai-resiliencia-happ

Ikigai

  • Aceptación(que no resignación). Que la realidad es tal cual es y no nos carguernos con culpas que no son nuestras, sepamos calibrar qué cosas se escapan de nuestro control y sobre cuales puedo intervenir, y saber buscar el cómo, dejándonos ayudar cuando sea necesario.

Seamos el cambio que queremos ver en el mundo.

  •  Mejora. No nos detengamos en exceso en excusas autolimitantes. Quien quiere hacer algo encuentra un medio, y quien no quiere hacer nada encuentra una excusa, dice un antiguo proverbio árabe. La búsqueda de superación, de ser mejores, nuestra mejor versión, de actuar mejor con los demás y de crecer como persona hará en nosotros brotar la resiliencia.

Que una persona pueda llegar a ser resiliente no quiere decir que no experimente dificultades, angustias, malestar o incertidumbre, ya que tanto el dolor emocional o la tristeza son sensaciones comunes en cualquier persona que esté pasando por adversidades en sus vidas. En el camino hacia la resiliencia es perfectamente normal que se presenten obstáculos que afectan a nuestro estado anímico y emocional. No estamos hablando de una cualidad que se tiene o no se tiene, se compone de pensamientos y conductas que se pueden aprender y desarrollar, ser resiliente, como ya se ha dicho, es inherente al ser humano, lo podemos aprender y perfeccionar.

Todos en nuestra vida hemos sido resilientes en alguna ocasión. Bien es cierto que podemos ver que hay personas que afrontan conflictos vitales y tiran para adelante, y otros se quedan anclados, entonces…

 

Como mejorar y trabajar la resiliencia

Aquí te muestro algunas de las claves, para ser más resiliente que la investigación sobre el tema arroja:

  1. Haz el bien y no mires a quién. Ser buena gente y praticar actos de bondad (como se enfatiza tanto desde “happ!”), es importante para sentirnos bien, y desde ese bienestar ser más fuertes para afrontar los retos que se nos presenten. Ello es también síntoma de una buena autoestima, una autoestima sana, que es algo también vital para ser capaz de aceptar nuestros errores pero ser a la vez condescendientes con nosotros mismos, aprender de ellos y seguir desarrollándonos siendo congruentes con nuestro estilo de vida.
  2. Establece y cultiva tus relaciones. Se cumple aquí el dicho de “quien tiene un amigo tiene un tesoro”, pues son varios los estudios que demuestran que el apoyo emocional es uno de los factores más importantes que intervienen a la hora del desarrollo de la
    resiliencia. El tener cerca de nosotros a personas que nos proporcionan cariño, apoyo y confianza puede hacernos mucho más resilientes.
  3. Pensamiento realistaauto-empatía. Tener un pensamiento constructivo, entrenándonos en procurar dejar de lado pensamientos automáticos que puedan criticarnos sin ser constructivos. Si aceptamos el cambio como parte de la vida y analizamos los propios errores (sin lamentarse en exceso por ellos), dejando también hueco a celebrar los propios aciertos, iremos camino a la resiliencia. En muchas ocasiones no podemos evitar que ocurran cosas que no deseamos, o que nos hagan sentir incómodos, pero sí podemos cambiar nuestra manera de interpretarlos y reaccionar ante ellos. Unas veces se gana, y otras se aprende. O mejor dicho, siempre se aprende. La vida es un juego que consiste en ensayar y errar, y en ocasiones, acertar. No eres perfecto y si pretendes serlo, te habrás dado cuenta que es realmente agotador. Baja la guardia y date permiso a equivocarte, que errar es de sabios y rectificar, también. No te des tanta caña si las cosas no salen como esperabas, habrá más oportunidades mañana.
  4. Practica el humor positivo. El humor en psicología tradicionalmente fue una cualidad “de segunda”, pero tras el nacimiento de la psicología positiva y el desarrollo de numerosas investigaciones, es hoy considerado una estrategia muy eficaz para afrontar la adversidad. “Un día sin reír es un día perdido”, que decía Charles Chaplin. Practicar el humor positivo, y ante un contratiempo, por ejemplo, en algunos casos tener la capacidad de exagerar lo que nos pasa y reírnos de nosotros mismos es una buena estrategia para llevar una vida sana. En la gran pantalla tenemos ejemplos de películas donde hemos podido ver el efecto de un humor positivo en historias adversas (trailer en el link) : Patch Adams (1998), La vida es bella (1997) o Intocable (2011) son solo algunos ejemplos.
  5. Conócete a ti mismo. Acéptate y atrévete a saber más cosas sobre ti.Es importante que te conozcas a ti mismo, tus fortalezas y debilidades, ya que te ayudarán a enfrentar los retos de la vida de otra manera.  Muchas veces tras superar un acontecimiento estresante o una adversidad, experimentas un crecimiento personal. Aprendemos algo nuevo sobre nosotros mismos. Desde la aceptación de nuestra forma de ser y nuestras limitaciones, podemos ir descubriendo qué actividades hacen que uno pueda ir desarrollando su capacidad de resiliencia. Decía el psicólogo Carl Rogers que se da la curiosa paradoja de que cuando me acepto tal y como soy, es entonces cuando puedo cambiar.
  6. Disfruta de la soledad. Estar solo no es lo mismo que sentirse solo. Es importante disfrutar de la soledad, saber estar solo. Decía Gustavo Adolfo Bécquer que la soledad es el imperio de la conciencia. Estar en una compañía de alguien que nos gusta siempre es agradable, pero ¿somos agradables con nosotros mismos? Cultivar el gusto por estar con nosotros mismos y rescatar algo de tiempo para hacer actividades por uno mismo es clave también. La sensación de autonomía e independencia que sentimos cuando hacemos las cosas por nosotros mismos es algo que también favorece nuestra resiliencia.
  7. Sé creativo y diviértete con lo que piensas y lo que haces. Cambia la forma de ver las cosas y ponte en la mente de un niño para encontrar soluciones a los proyectos que tengas encima de la mesa, sin desesperar aunque no consigas que te salgan las cosas a la primera. Aunque no lo tengas presente, tu mente sigue trabajando en ello, es por ello que podemos tener insight o serendipias.
  8. Rompe las rutinas y apuesta por hacer cosas nuevas. Una de las cosas que más nos va a abrir la mente es hacer cosas nuevas, por pequeñas que sean, cambiar rutinas y buscar pequeños o grandes desafíos…¡atrévete! . Para saber que cosas has de cambiar de tu vida planteate estas preguntas: Si mañana murieras… ¿Cómo te gustaría que te recordaran? ¿Es muy diferente lo que has descrito a lo que estás viviendo? ¿Te gusta lo que ves? ¿Te gusta lo que haces? Si la carta que escribes dista mucho de lo que deseas vivir tanto en la forma como en el fondo, tal vez ha llegado el momento de parar, de ponerte manos a la obra y darle un nuevo rumbo a tu vida. Hoy puede ser un buen día para cambiar determinadas cosas. 😉

como_ser_mas_resiliente

Esperamos que tras este artículo entendáis la importancia de la resiliencia en el ámbito de la Psicología Positiva y el bienestar, y te propongas cultivarla y entrenarla, por que resiliencia, como la felicidad, también se puede entrenar 😉 Queremos acabar este artículo con este precioso corto de Pixar, ” La oveja Pelada” , un video que explica muy bien el concepto de resiliencia para niños, y para adultos de una forma simpática y sencilla.

Y dar las GRACIAS a Jose Luis Valencia, psicólogo, que nos ha ayudado a escribir este post tan completo sobre resiliencia. Tiene un blog sobre psiconutrición, por si os interesa el tema, podéis seguirlo aquí:  https://www.facebook.com/PsicoNutricion10/

Referencias:
Cerro, S. (2013) Mi granero se ha quemado; ahora puedo ver la luna. Grafología de la resiliencia [Blog] Grafología Sandra Cerro. Tomado de: https://www.sandracerro.com/mi-granero-se-ha-quemado-ahora-puedo-ver-la-luna-grafologia-de-la-resiliencia/
Coller, N. (2017) Resiliencia: nueve claves para desarrollarla [Blog] Nacho Coller – La vida es movimiento. Tomado de: https://nachocoller.com/resiliencia-nueve-claves-para-desarrollarla/
Linares, R. (2015) Resiliencia, o la adversidad como oportunidad. Sevilla: Ed. Renacimiento.
Sánchez, G. (2013) Cónoce qué es la resiliencia [Blog] La mente es maravillosa. Tomado de: https://lamenteesmaravillosa.com/conoce-que-es-la-resiliencia/
Iriondo, J. (2017) Resiliencia: significado y cómo convertir la adversidad en una oportunidad [Blog] Javier Iriondo. Tomado de: http://javieririondo.es/2017/11/24/resiliencia-significado/
APA – American Psychological Association https://www.apa.org/centrodeapoyo/resilienciacamino.aspx
Moneta, M. E. (2014) Apego y pérdida: redescubriendo a John Bowlby. Rev. chil. pediatr., 85 (3)

About Estela

Estela has created 11 entries.

Post A Comment

YOUR CAPTCHA HERE

[an error occurred while processing this directive]
[an error occurred while processing this directive]
[an error occurred while processing this directive]